| Si tu piel ya tiene tendencia a ser seca, es normal que en épocas del año donde hace frio, se acentúa la falta de lubricación natural por la falta de aire que sufre al estar todo el tiempo “ahogada” bajo la ropa y en ambientes secos por acción de la calefacción. Lo que no significa que tengas que resignarte a soportar tirantez, una apariencia resquebrajada, y por supuesto, cero suavidad al tacto tuyo y de tu chico. Rápido pone manos a la obra antes de que te llegue la hora de tomar sol y seas un desierto caminando.
• Aprovecha la ducha y con una esponja vegetal humedecida y un poco de jabón bien cremoso, comenza a masajear tu cuerpo desde los pies. No te olvides ni los deditos ni los talones, pone atención en las rodillas y hasta la cola. Cuando vayas subiendo insistí en los codos pero podes dejar de lado el escote que tiene una piel más parecida a la del cuello y la cara y por supuesto no toques las lolas.
• Con la toalla seca apenas, con suaves palmaditas para permitir que el cuerpo quede ligeramente húmedo, tibiecito y bien permeable para absorber la crema que vas a aplicar a continuación. EL exfoliado que llevaste a cabo durante el baño retiro los restos de las células muertas que engrosan la epidermis y que a veces caen naturalmente, es eso que ves bajo la forma de un ligero polvillo cuando te sacas las medias.
• Atención: siempre que hagas una exfoliación aplica la crema. Si no haces el tratamiento completo, no sirve, por el contrario la piel nueva va a quedar muy desprotegida. Pero la ventaja de este gommage es que la piel queda lista para absorber un 20 por ciento más de crema que si no lo hubieras hecho.
• Elegí ahora una crema nutritiva, algo más que una hidratante, pero en una textura ligera porque penetra con más rapidez. Además de humectar profundamente, devuelve a la piel los nutrientes que necesita para estar siempre suave y tersa. |